Todo dispositivo que se comunica en internet necesita una dirección, igual que toda carta necesita un destino. Una dirección IP (dirección del Protocolo de Internet) es ese destino: un número que indica a los routers dónde entregar un paquete y adónde enviar la respuesta.
Dos versiones, una misma tarea
Hoy se usan dos tipos de direcciones IP:
- Las direcciones IPv4 son números de 32 bits escritos como cuatro números decimales:
203.0.113.42. Hay unos 4300 millones, que resultaron no ser suficientes. - Las direcciones IPv6 son números de 128 bits escritos en hexadecimal:
2001:db8:4f2a::17. Hay tantas que se podría dar una propia a cada dispositivo muchas veces.
La mayoría de las conexiones actuales tienen ambas. Tu navegador elige una por conexión, normalmente IPv6 cuando funciona. La página de inicio muestra las dos si tu red las admite.
¿Quién asigna las direcciones IP?
El espacio de direcciones se gestiona de forma jerárquica. La IANA asigna grandes bloques a cinco registros regionales de internet (RIR): ARIN, RIPE NCC, APNIC, LACNIC y AFRINIC. Estos asignan bloques a proveedores de internet, empresas de hosting y grandes organizaciones, que a su vez dan direcciones a sus clientes y dispositivos.
Esa cadena es pública. Consulta cualquier dirección y verás la red que la anuncia (ASN), la organización a la que está registrada (WHOIS) y la ruta que la cubre.
Direcciones públicas y privadas
Seguramente tu portátil no tiene una dirección IP pública propia. Las redes domésticas y de oficina usan internamente direcciones privadas como 192.168.1.20, y el router las traduce a su única dirección pública mediante NAT. Todos los dispositivos detrás de ese router aparecen ante el exterior con la misma IP pública.
Los operadores móviles suelen ir más allá y hacen que muchos clientes compartan una sola IPv4 pública (NAT de operador). Esa es una de las razones por las que IPv6 importa: elimina la necesidad de compartir.
Qué revela una dirección IP
Una dirección IP le dice a un sitio web:
- en qué red estás: tu ISP, tu operador móvil, tu empresa, una VPN o un proveedor de nube;
- aproximadamente dónde se usa esa red: normalmente el país, a veces la región o la ciudad;
- algunas propiedades de la conexión: si pertenece a un proveedor de hosting, a una VPN o a la red Tor, cuando una base de datos la ha clasificado así.
No revela tu nombre, tu dirección postal ni tu ubicación exacta. La geolocalización IP describe dónde es probable que se use un bloque de direcciones, que a menudo es la ubicación de los equipos del proveedor y no la del usuario. Una ubicación precisa requiere tu permiso explícito en el navegador.
¿Cambia mi dirección IP?
A menudo, sí. La mayoría de las conexiones domésticas y móviles reciben una dirección dinámica del grupo del proveedor, que puede cambiar cuando el router se reconecta. Las empresas y los servidores suelen tener direcciones estáticas. Con IPv6, además, los dispositivos cambian con regularidad la última parte de su dirección por privacidad.
Pruébalo
- Mira tu propia dirección y lo que internet ve de tu conexión.
- Consulta cualquier dirección IP para ver su red, su ruta y su ubicación aproximada.
- Aprende más sobre IPv4 e IPv6.